Más de dos mil rosas repartidas por AMPANS en residencias y centros de día del territorio.
Esta iniciativa, que comenzó hace seis años, es posible gracias a la complicidad de las residencias y de una veintena de empresas del territorio que colaboran en ella. Este año se han podido repartir más de dos mil rosas en una treintena de residencias y centros de día.
Las personas del servicio de centro ocupacional y los jóvenes del FAR, la escuela de Nuevas Oportunidades en la Cataluña Central, han sido los encargados de realizar la entrega, en una acción que emociona y acerca generaciones.
“Es un gesto sencillo, pero cargado de significado. Un momento para mirarse a los ojos, reconocerse entre generaciones y compartir instantes que dejan huella”, explicaba una de las profesionales de AMPANS que acompaña a las personas usuarias y a los jóvenes protagonistas de esta actividad.
